Gran parte es por alquiler de salas para actos. Son datos de la comisión electoral.
Por: WASHINGTON. DPA, AP Y EFE
EN CARRERA. CLINTON SE COMPARO CON ROCKY Y DIJO QUE SIGUE LA LUCHA.
La precandidata demócrata a la presidencia estadounidense Hillary Clinton acumuló durante su campaña deudas por 8,7 millones de dólares, informó ayer la prensa, en base a datos de la comisión electoral.
Clinton tiene pendientes facturas millonarias en concepto de alquiler de salas y otros recintos para actos. Además, la ex primera dama, que ha hecho de la seguridad social uno de los puntos centrales de su campaña, postergó el pago de 300.000 dólares de los aportes a la seguridad social de sus empleados, según las cifras publicadas por el diario The Chicago Tribune.
Los candidatos a la presidencia deben informar regularmente a las autoridades de sus ingresos y gastos. Aunque a fines de febrero Clinton había embolsado 33 millones de dólares en donaciones, sólo dispone de 11 millones para competir contra su rival en la interna demócrata, el senador Barack Obama.
El resto proviene de donantes que ya habían superado el límite de aportes para la precampaña, y por tanto sólo podrá ser utilizado durante la campaña (es decir, si resulta nominada candidata a la presidencia). Si pierde la interna, Clinton deberá devolver la suma.
En total debe dinero a unas 700 personas o instituciones, entre ellas el instituto de Illinois al que asistió de adolescente y cuyo polideportivo alquiló a principios de año para un acto.
Según The Chicago Tribune, las deudas de Obama ascienden a 625.000 dólares, pero por motivos temporales y de organización, no por falta de financiación. Una vez saldadas las deudas, le quedarían 31 millones de dólares que sólo podría gastar en la campaña si es elegido candidato.
El portavoz de campaña de Clinton, Howard Wolfson, dijo que la senadora por Nueva York sigue acumulando una "cantidad considerable" de donaciones. "El flujo de dinero es bueno. Las deudas se saldarán", señaló.
En tanto, mientras la interna demócrata sigue cabeza a cabeza, con una leve ventaja de Obama en la cantidad de delegados para la convención del partido que nominará al candidato presidencial, Hillary se comparó ayer con el boxeador de ficción Rocky Balboa, que inmortalizó Sylvester Stallone en la saga de películas "Rocky", e insistió en que no tirará la toalla.
Lo afirmó durante un evento electoral en Filadelfia, en el estado de Pensilvania, que celebra el 22 de abril la más importante de las primarias pendientes.
Sus declaraciones llegan en medio de un creciente llamado de distintos líderes del Partido Demócrata para poner fin a la batalla entre Hillary y Obama.
"¿Se imaginan que Rocky Balboa hubiese subido hasta la mitad de las escaleras del Museo de Arte de Filadelfia (donde el boxeador solía entrenarse) y dijese: 'Bueno, me parece que ya es suficiente'?" preguntó Clinton a los asistentes al mitin organizado por una agrupación sindical.
Lo que no dijo es que Stallone respalda la candidatura del senador republicano John McCain.
