
El centro de Viena fue ayer invadido por miles de 'extraterrestres' que acudieron al Ayuntamiento para celebrar la mayor gala caritativa de Europa, el 'Life Ball', organizado por Gery Keszler. La fiesta para recaudar fondos en la lucha contra el sida había convocado a sus invitados este año bajo el lema 'Aterrizando en el Planeta Life Ball'.
Por la alfombra roja que unía el Ring, la monumental avenida de la capital austríaca, con el Ayuntamiento se pasearon 'aliens', robots y astronautas en un desfile de disfraces que iban desde el minimalismo a la sofistificación más tecnológica.
La 'top model' Linda Evangelista, la cantante de Blondie (Debbie Harry) y la actriz Kim Cattral, de la serie 'Sexo en Nueva York' subieron a la tribuna para reivindicar solidaridad en la lucha contra el VIH. Pero la reina fue un año más la actriz Sharon Stone. «No podemos vencer al sida si no levantamos a la humanidad», exclamó.
